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Aumentó
la cosecha de trigo pese
a la reducción del área sembrada
La producción argentina de trigo
alcanzaría en esta campaña los 15,2 millones de toneladas, pese a
la reducción del área sembrada y a las heladas tardías que
afectaron a los cultivos en noviembre, según estimaciones del
sector privado.
"La campaña triguera
2007/08 lograría una productividad apenas por debajo de 29
quintales por hectárea perfilando una producción de 15,2 millones
de toneladas, un millón más que el ciclo anterior a pesar de la
retracción de 1,8% en el área sembrada", afirmó
la Bolsa
de Cereales.
En cambio, pese a la fuerte
expansión del área sembrada con maíz, 3,2 millones de hectáreas
(+11,5%), la producción no superaría el récord del ciclo anterior
por la pérdida de áreas útiles y la caída en los rindes
potenciales por la falta de lluvias, advirtió la entidad en su
Panorama Agrícola Semanal.
Al 11 de enero, las 5,2 millones
de hectáreas de trigo cosechadas -98% del área útil (sólo restan
sectores serranos de Tandil, Ventana y siembras tardías en torno a
Tres Arroyos)- aportaron 15,08 millones de toneladas, con un rinde
de 2.900 kilos por hectárea, señaló el trabajo.
Para alcanzar esta producción
fueron determinantes los excelentes rindes de Córdoba y Santa Fe en
el centro-norte agrícola, como también los mayores aportes de
Entre Ríos, Norte de
La Pampa
y norte de Buenos Aires.
En cambio, "el
centro-sudeste bonaerense aportaría un volumen
22 a
24 por ciento menor a la campaña 2006/07 por retracción del área
cultivada, superficies perdidas y reducción en rendimientos a causa
de las heladas y del stress termo-hídrico en el llenado del grano".
En ese sentido, en su último
informe semanal
la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya) admitió que
en algunas zonas los rendimientos fueron "inferiores a los
normales" como consecuencia de las heladas, pero destacó que
se registró una "muy buena calidad y alta proteína".
"Hay zonas donde los
rendimientos fueron excelentes, otras de muy baja producción, por
efecto de las heladas, y por último hubo lugares donde las lluvias
de noviembre fueron escasas, lo que produjo arrebatamiento del
grano, con la consiguiente disminución en los rindes",
indicó
la Sagpya.
En el caso del maíz, la falta de
agua habría reducido el rendimiento cerca de 10 por ciento en
la Zona Núcleo
, de
20 a
30 por ciento en el anillo periférico a esta región líder y hasta
40-50 por ciento en sectores del centro-norte de Córdoba y
centro-este de Entre Ríos, reveló
la Bolsa
de Cereales.
"Las lluvias mejoran el
panorama de los maíces tardíos pero llegan tarde para revertir los
perjuicios; al estrés termo-hídrico se sumaron los daños
provocados por las heladas de noviembre", indicó el trabajo,
que advirtió que "las lluvias son claves para no seguir
perdiendo productividad".
Según la entidad cerealera, al 11
de enero se sembraron con maíz unas 3,04 millones de hectáreas,
95,1% de las 3,2 millones planificadas para la producción de grano
comercial; las 156 mil hectáreas pendientes se ubican al norte de
Santa Fe y las provincias norteñas.
Las limitaciones hídricas también
provocarían diferencias en los rindes de las sojas de primera y de
segunda, cuya siembra ya cubrió 94,5% de las 16,9 millones de hectáreas
proyectadas.
En tanto, avanza la cosecha de girasol en Chaco, Santiago del
Estero y norte de Santa Fe y la producción alcanzó las 525 mil
toneladas con un rinde promedio de 1.740 kilos por hectáreas, 290
kilos más que la campaña 2006/07.
Para
la Sagpya
, "las elevadas temperaturas y la ausencia de adecuadas
precipitaciones comienzan a evidenciarse en el cultivo, dado que se
presenta con una gran irregularidad en el desarrollo".
"A pesar de ello se
producirán incrementos en la superficie sembrada", confió
la cartera agropecuaria, que aseguró que las últimas lluvias
permitieron la "recuperación leve de la humedad edáfica",
aunque aún son necesarios "mayores registros pluviométricos
y más homogéneos".
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