|
NIDERA
S.A.
Bulldock,
para el control de orugas cortadoras
De
hábitos nocturnos, las orugas cortadoras tienen un gran potencial
de daño, principalmente en cultivos de verano con pocas plantas por
metro lineal como maíz, girasol y sorgo. Ataques severos también
afectan a soja, principalmente en siembras de octubre.
Las
orugas son insectos muy difundidos en las leguminosas forrajeras
como alfalfa y trÉboles, donde pueden alcanzar densidades
superiores a las 100 larvas/m2. Para los cultivos de verano como maíz
y girasol representan alta peligrosidad con muy bajos umbrales de daño
(2.000 ñ 3.000 larvas/ha). En la región pampeana se encuentran dos
especies principales, Agrotis malefida y Porosagrotis gypaetina que
se caracterizan por tener un ciclo biológico muy similar con una
sola generación por año. Ambas especies están en actividad como
adultos durante el otoño a partir de Abril y continúan presentes
hasta fines de Junio. Las hembras pueden oviponer entre
1300 a
2000 huevos a nivel de suelo protegidos por los rastrojos del
cultivo cosechado. Luego de
20 a
30 días nacen los huevos y las larvas desarrollan lentamente hasta
fines del invierno, Época en que aceleran su desarrollo causando el
máximo daño (septiembre, octubre y principio de noviembre). Las
larvas entran luego en estado de diapausa estival en una celda de
tierra a pocos centímetros de la superficie hasta el otoño en que
se transforman en pupa de donde emergen posteriormente en adultos.
Estos son de hábito nocturno y son atraídos por las fuentes de
luz.
La
tarea de muestreo se puede efectuar por observación directa de
larvas debajo de los rastrojos y asociadas a malezas de hoja ancha.
También se puede usar cebos tóxicos en microparcelas de 6ñ10 m2
que se inspeccionan al día siguiente de su aplicación. El umbral
de tratamiento recomendado en presiembra es de 2000ñ3000 larvas/ha.
En postemergencia el Umbral de tratamiento es por observación
directa de plántulas cortadas en niveles de 3ñ5% y la presencia de
larvas activas.
Alternativas
de control químico:
Para
el control de gusanos cortadores, se recomienda la elección de
insecticidas selectivos en beneficio de la fauna benÉfica. Bulldock
Zamba, basado en el principio activo Betacyflutrina, es un
insecticida con largo poder residual, especialmente creado para el
control de orugas de suelo. La sequía y la presencia abundante de
rastrojos pueden disminuir la eficiencia de tratamientos con otros
insecticidas. La formulación SC "suspensión acuosa
concentrada" de Bulldock Zamba forma una suspensión al entrar
en contacto con el agua y la finura de sus partículas mejora la
eficacia biológica, en comparación con otras formulaciones. La
baja volatilidad y alta fotoestabilidad de Bulldock Zamba permite
durante períodos sin precipitaciones que el producto permanezca en
superficie, sin ser absorbido ni degradado, manteniendo el poder
insecticida. Junto con las primeras lluvias, se produce una
"reformulación" del activo, lo que le confiere una serie
de ventajas: efectividad, residualidad, penetración, permitiendo
que el tiempo de contacto del ingrediente activo con la plaga sea más
prolongado, incrementando su poder de control.
La
dosis recomendada para el control de orugas de suelo con Bulldock
Zamba es de 25ñ35 CC/ha. Puede usarse en presiembra o
postemergencia con cobertura total, aplicado solo o junto a
herbicidas.
©
Todos los derechos reservados
|