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LA ORGANIZACIÓN METEOROLOGICA
MUNDIAL
Los sistemas atmosféricos que producen los cambios del
tiempo, se trasladan de un país a otro y además, ejercen
influencias a grandes distancias. Es así que se ha podido
establecer, mediante la simulación atmosférica con modelos
procesados en computadoras, que para realizar el pronóstico para
un punto determinado, con el aumento del período de validez del
pronóstico, también aumenta rápidamente el área sobre la cual
debe conocerse el estado inicial de
la atmósfera. Para
un pronóstico de 24, 48 ó 96 horas de validez, es preciso
conocer las condiciones atmosféricas de medio hemisferio, de un
hemisferio entero y de todo el globo, respectivamente.
A mediados del siglo diecinueve, ya se había reconocido
que era preciso intercambiar datos meteorológicos entre los
distintos países, y que había que fijar un “idioma” común;
así nacieron las claves meteorológicas, que permitieron
condensar en una serie de grupos de cinco cifras, los distintos
elementos observacionales, y que eran fáciles de transmitir, en
aquel entonces, por telégrafo. Además, había que fijar las
horas de las observaciones (que debían ser simultáneas), la
exposición de los instrumentos y muchos otros detalles, para
permitir una buena comparación de los datos obtenidos y un buen
análisis sinóptico.
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Todas estas exigencias
indujeron a un grupo de meteorólogos, a fundar en 1873
la “Organización Meteorológica
Internacional”, que se reunía periódicamente para
elaborar normas de alcance internacional, sobre los
distintos aspectos de la actividad meteorológica.
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En 1945, la creación de la Organización de las
Naciones Unidas, ofreció marco adecuado para la colaboración
internacional en distintas esferas, entre ellas las técnicas y
científicas en general y la Meteorología en particular. En 1947
se aprobó el Convenio Meteorológico Mundial y el 23 de marzo de
1950, entró en vigor el Convenio por el cual se creó
la “Organización Meteorológica
Mundial (OMM), con carácter de Organismo Intergubernamental y de
agencia especializada del Sistema de las Naciones Unidas.
En 1961,
la Asamblea General
de las Naciones Unidas pidió a la OMM, que realizase un estudio
completo de las medidas destinadas a lograr el progreso de la
ciencia atmosférica y de su tecnología, y a desarrollar las
posibilidades de predicción del tiempo.
En 1963, el Cuarto Congreso de la OMM adoptó la idea y
el concepto de una vigilancia meteorológica mundial y decidió
que se llevasen a cabo nuevos estudios tendientes a adoptar un
programa internacional completo destinado a mejorar el Sistema
Meteorológico Mundial.
El Plan y Programa de Ejecución de
la Vigilancia Meteorológica Mundial
(VMM), fue aprobado por el Quinto Congreso de la Organización en
abril de 1967, con la intención de satisfacer la necesidad de
establecer un “Servicio Meteorológico Mundial Mejorado”.
Sus elementos son:
- El Sistema Mundial de Observación (SMO)
- El Sistema Mundial de Telecomunicación (SMT)
- El Sistema Mundial de Proceso de Datos (SMPD)
El SMO engloba todos los medios observacionales
disponibles, entre los que se encuentran las estaciones de
superficie tanto terrestres como oceánicas (estas últimas
incluyen los buques del Sistema de Observación Voluntaria de la
OMM, estaciones de observación de la atmósfera libre, radares,
estaciones automáticas, boyas fijas y a la deriva, aviones, y satélites
meteorológicos.
El SMT consta de una red de telecomunicaciones de gran
capacidad, que hace uso de todas las modernas técnicas de
comunicación, ya sea vía satélite, microondas, o radioteletipo,
y en la actualidad, en forma binaria entre computadoras, lo que
hace posible que los servicios meteorológicos dispongan con gran
rapidez, de datos y productos elaborados, de cualquier parte del
mundo.
Tan eficaz es el sistema, que se usa también para
intercambiar datos oceanográficos y sísmicos, así como alertas
en casos de accidentes de origen nuclear o químico.
El SMPD de la VMM, está integrado por Centros Meteorológicos
Mundiales (CMM), Centros Meteorológicos Regionales (CMR) y
Centros Meteorológicos Nacionales (CMN).
Los CMM elaboran análisis y pronósticos a escala
mundial y los transmiten por el SMT; ellos son Washington (Estados
Unidos de América), Melbourne (Australia) y Moscú (Federación
Rusa).
Los CMR elaboran análisis y pronósticos a escala
regional y los difunden a los CMN asociados.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), opera el
Centro Meteorológico Regional Especializado Buenos Aires (CMRE
Buenos Aires), juntamente con el Centro Regional de Telecomunicación
Buenos Aires (CRT Buenos Aires).
La OMM trata también de ayudar a los países en vías
de desarrollo para que puedan establecer o perfeccionar, según
corresponda, sus propios servicios meteorológicos, a través del
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del
Programa de Cooperación Voluntaria de la OMM (PCV), y de fondos
de su presupuesto ordinario.
Además del programa operacional de la VMM, la OMM
promueve mundialmente programas de investigación, en coordinación
con otras instituciones tales como el Consejo Internacional de las
Uniones Científicas y el Programa de las Naciones Unidas para el
Medio Ambiente (PNUMA).
Entre los programas de mayor significación, cabe
mencionar el Programa Mundial sobre el Clima, el Programa de
Contaminación Atmosférica Global, el de Hidrología y Recursos Hídricos,
los de Aplicaciones de la Meteorología, de Enseñanza y Formación
Profesional, de Cooperación Técnica y finalmente, el Programa de
Investigación de la Atmósfera y el Medio Ambiente.
Este último incluye como “subprograma”, la
Vigilancia de
la Atmósfera Global
(VAG), las investigaciones de la predicción meteorológica a
corto, medio y largo plazo, las investigaciones sobre meteorología
tropical y las investigaciones sobre la Física y la Química de
las nubes y la modificación artificial del tiempo.
LA
VIGILANCIA DE LA
ATMOSFERA GLOBAL (VAG) es un sistema genérico
que abarca actividades internacionales destinadas a vigilar y
estudiar los cambios de la composición atmosférica incluyendo el
ozono y los gases de invernadero.
Sus componentes principales son el Sistema Mundial de Observación
del Ozono (SMOO3), y la Red de Control de
la Contaminación General Atmosférica
(en inglés BAPMoN). De estos dos programas participa la Argentina
a través del SMN, desde hace ya algunos años. Esta participación
abarca la medición del ozono atmosférico de la composición química
de la atmósfera y de parámetros físicos relacionados.
El Proyecto VAG incluye unos 88 países con unas 300
estaciones distribuidas en todo el mundo. De esas estaciones, sólo
22 son globales, es decir de referencia planetaria. La única
estación global totalmente operacional en Sudamérica, es nuestra
estación de Ushuaia
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