RIZOBACTER
Para no quemar el fósforo

 

El Ing. Agr. Lionel Thomas y el Ing. Agr. Mariano Sánchez, respectivamente del Departamento Marketing y del Departamento Técnico de Rizobacter Argentina SA, estuvieron presentes en la Unidad Experimental Dekalb de Alta Producción, en la jornada desarrollada en el campo La Fortuna de Venado Tuerto.
Dijo Thomas que Rizobacter hace varios años que viene apoyando las UEDAP en todo el país. La decisión empresaria ha sido de estar vinculados tecnológicamente con estas unidades de desarrollo y experimentación agrícola que realiza Dekalb, debido a que Rizobacter considera que tienen una propuesta para ofrecer a los productores maiceros: el fertilizante biológico líquido para maíz Rizofos, un producto que está al nivel tecnológico de los maíces que presenta Dekalb. Rizofos surge como resultado de la vinculación tecnológica de Rizobacter con el Instituto de Suelos del Ministerio de Agricultura de Cuba, mediante un apoyo tecnológico para desarrollar el producto. Su presencia en el mercado data desde hace cuatro campañas con excelentes resultados. Entre sus características se destaca la eficiencia en el aprovechamiento del fósforo y la obtención de apreciables diferencias de rendimiento. Agregó que en la UEDAP se presentan distintos protocolos de ensayo en los cuales los productores pueden evaluar personalmente las diferencias entre maíces tratados y sin tratar.

 

Mayor rendimiento

Por su lado, consultado acerca de cómo es el mecanismo por el que Rizofos actúa en la planta de maíz, Sánchez dijo que el producto es a base de bacterias Pseudomonas, que le permiten actuar como biofertilizante y como promotor de crecimiento. En esta última función dijo que produce una formación de fitohormonas que ayudan a un mayor crecimiento radicular de la planta, con su importante consecuencia de absorción de fósoforo. Y como biofertilizante, dichas bacterias toman la parte no móvil del fósforo del suelo, lo que permite una mayor transferencia del mismo hacia la planta. Respecto a dónde aparecen las diferencias principales entre un maíz tratado y no tratado, dijo Sánchez que en los maíces, que en ese momento se encontraban en el estadío V2 a V4, se observaba una gran diferencia en el desarrollo radicular, en el grosor de la base del tallo, en el número de plantas, pero principalmente en la sustancial diferencia en el rendimiento. En Rizobacter se habla de una diferencia promedio de 700 kilos por hectárea entre un cultivo tratado y uno no tratado, a un costo que no pasa los 80 kilos por hectárea.

 

 

Arthur J. Woodward

 


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